
Uno de los lemas de la actual juventud española, de esos que pueden leerse en las pancartas de las manifestaciones, es: “si tienes estudios universitarios, en España solo hay tres salidas: por tierra, mar o aire”. Esta broma jocosa refleja una de las consecuencias más terribles de la crisis que nos azota: la imparable fuga de cerebros. Esta semana, Elpajarito.es se acercó hasta la capital del Reino Unido, para entrevistarse con algunos murcianos que, hartos de no encontrar trabajo ‘de lo suyo’ en su tierra, se decidieron a cambiar las gafas de sol por el paraguas. Para aquellos que se atrevan a seguir sus pasos, vamos a darles unos cuantos consejos.
Es de valientes dejar a los amigos, la familia y la cómoda vida que da tu tierra para emigrar por motivos de trabajo; pero podría calificarse de temerario hacerlo sin tener nada seguro. Cierto es que en Inglaterra hay muchas oportunidades laborales, pero resulta ingenuo pensar que estarán esperándote en la estación de Victoria (la principal de Londres), nada más bajar del tren; es preferible haber pactado, por lo menos, unas cuantas entrevistas previas por Internet.
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Tan obligatorio como manejar el idioma, resulta estar al corriente de las costumbres locales. Los ingleses son las personas más educadas del mundo (al menos cuando no están de juerga y totalmente borrachos en el litoral español), y esperan que aquellos que visitan su país les correspondan. El “disculpe”, “por favor” y “gracias” deben estar presentes en cada frase. El anglosajón medio madruga mucho, desayunan fuerte, y se meten en casa antes de que llegue la puesta de sol. Cuanto antes te acostumbres a estos horarios, mejor. Esto contrasta con las posibilidades de vida nocturna que ofrece Londres, que van desde locales de fiesta 24 horas, a lavanderías, restaurantes y supermercados que permanecen abiertos toda la noche.
Huelga decir lo que por ya todos es sabido, pero por si hay algún despistado, recordar que en Inglaterra se conduce por la izquierda. Esto implica que, como peatón, debes mirar en la dirección contraria de lo que lo harías en Murcia, si no quieres acabar en el hospital. Y hablando de cobertura sanitaria, para los miembros de la Unión Europea (entre los que, de momento, nos encontramos), la sanidad es gratuita, pero previamente tienes que obtener en tu país de origen la Tarjeta de Seguro de Salud Europea (EHIC).
El estereotipo del paraguas pegado a la mano del inglés no es por casualidad: no solo hace muy mal tiempo, sino que cambia con una velocidad pasmosa, por lo que resulta bastante impredecible. Mientras uno se aclimata, es recomendable llevar ropa de abrigo, y algún jersey a mano, por si la cosa empeora.
Por último, recomendaros que, si mientras buscáis trabajo queréis relajaros, o una vez ya conseguido tenéis intención de aprovechar al máximo el tiempo libre, Londres esconde cientos de rincones indispensables, que podréis encontrar en cualquier guía de la ciudad. Nuestra recomendación es que os perdáis por algunos de sus maravillosos parques (como Hyde Park), comáis algo exótico en los puestecillos del mercado de Camden Town, recorráis las galerías del British Museum (la mayor colección de tesoros de la humanidad… y con entrada gratuita), y si podéis permitíroslo, pagad los 20 euros que cuesta subirse al Ojo de Londres y contemplar la ciudad bañada por el Támesis desde una noria de 140 metros de altura.



