
Un coche patrulla de la Policía Local con dos agentes impide desde hace unos días que más vecinos del barrio de San Fernando, gravemente afectado por los terremotos de hace un año, regresen a sus viviendas poniendo en riesgo su seguridad, al igual que ha ocurrido en las últimas semanas con cinco familias. La concejala de Servicios Sociales, María del Carmen Ruiz, dijo ayer que la presencia policial persigue evitar que "más personas del barrio de San Fernando estén ocupando viviendas que presentan riesgo para su integridad física".
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Ruiz añadió que los Servicios Sociales se han "puesto en contacto" con las cinco familias que decidieron volver a casa bajo su responsabilidad para "ofrecerles el abanico de opciones que podemos prestarle para que abandonen esas viviendas". Según relató, las familias habrían decidido "acogerse a este tipo de ayudas", y precisó que "algunos de ellos habían recibido ya ayuda de la Mesa Solidaria" para el realojo "pero pese a ello habían visto adecuado volver a su vivienda" en San Fernando.
La edil indicó que en las reuniones que se han mantenido con estos damnificados en la última semana les han expuesto que volver a sus casas "presenta peligro" y que pueden ser perceptores de adelantos reintegrables de alquiler y de ayudas por necesidades básicas con fondos de la Mesa Solidaria.
Los edificios que se mantienen en pie en el barrio de San Fernando de Lorca se encuentran en situación de indefinición administrativa tras los terremotos de 2011, a la espera de que los técnicos del Ayuntamiento dictaminen si tienen que ser derribados o reparados. El pasado agosto fueron demolidos seis de los 15 bloques de edificios que componían San Fernando, un barrio en el que hasta el 11 de mayo residían unas 900 personas en un total de 232 viviendas.
Del total de sus vecinos, 13 familias en situación precaria fueron realojadas en octubre en otras tantas viviendas prefabricadas instaladas por la Cruz Roja en suelo cedido por el consistorio. Ahora solo 19 personas, entre ellas tres niños, viven en cinco pisos repartidos por los edificios que siguen en pie.
Concedidas 62 licencias de reconstrucción
El Ayuntamiento de Lorca ha concedido licencia para reconstruir 62 viviendas demolidas a consecuencia de los terremotos de 2011 y en los próximos días otorgará los permisos para la reconstrucción de otros 120 hogares que fueron derribados. El concejal de Urbanismo, José Joaquín Peñarrubia, subraya que "en los últimos días se han incrementado las solicitudes para volver a levantar las construcciones derribadas, por lo que en breve más de 180 familias podrán iniciar las obras de inmediato".
Añadió que la ejecución de las obras de algunas de las primeras licencias concedidas "ya están muy avanzadas" y ha citado el caso de una construcción de un bajo más dos alturas de la calle Marsilla, en el casco histórico, "que ya tiene prácticamente concluida su estructura".
Entre las viviendas que disponen ya de licencia de reconstrucción destacan una treintena que se están construyendo dentro de la casa-cuartel de la Guardia Civil, que también fue derribada, 16 pisos en el edificio Infante Don Juan Manuel del barrio de La Viña y ocho más en un edificio colectivo de la calle Benemérita.
El edil de Urbanismo explicó que además se ha dado licencia para volver a levantar dos viviendas unifamiliares en el Camino Cartagena, tres en la diputación de Río, una en la pedanía de Tercia y otra en la calle Magnolia. Entre las licencias que serán concedidas en los próximos días se encuentran las que permitirán la reconstrucción de "otros grandes edificios" de los barrios de La Viña, San Diego y el Camino Viejo del Puerto.
La previsión que baraja el consistorio, si se mantiene el ritmo de presentación de proyectos de obra, es que este verano hayan sido otorgadas licencias para reconstruir 800 de las 1.164 viviendas demolidas.



