
El presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel, desmintió ayer su condición extraterrestre, sostuvo que la peor medida "es la que no se toma" y criticó, para variar, que el anterior Gobierno de Zapatero no tomara medidas antes contra la crisis económica.
En una entrevista, sin desperdicio por ambas partes, con la Cadena Ser en Murcia, el jefe del Ejecutivo regional asegura que "estamos en una situación compleja" pues "España vive momentos convulsos y la economía es la gran causante", tras lo que señaló que cuando se toman medidas, "se toman para mejorar". Estas, añadió, pueden no gustar a todos, "hay quienes callan y quienes en su más legítimo derecho, protestan" y esto, a su parecer, "genera la impresión de que todo el mundo está en contra de las medidas".
Sin embargo, el presidente mantiene que "la peor medida es la que no se toma". "Llevamos, desde que se inició la crisis, muchos años sin tomar medidas porque se negaba la existencia de la misma", indicó en referencia al anterior Gobierno.
“Soy parte de la sociedad”, agregó, "no soy un extraterrestre, y percibo esa tristeza colectiva en las calles de Murcia y España porque la situación es mala". “Es importante reconocerlo”, señaló, "y la calle pide a los políticos que se tomen medidas y critica el que no se hayan tomado" por lo que, insistió, "hay que tomar medidas para enmendar esta situación".
Sobre la deuda histórica, el presidente lamentó que años atrás no se hicieron infraestructuras necesarias en Murcia, como un aeropuerto, el AVE o una mejora del puerto de Cartagena. Al tiempo señaló que, por decisión del anterior Gobierno –"no invento nada", dijo–, un murciano cobra del Estado menos dinero al año con respecto al resto de España, "y esa es una deuda que hay que saldar"; algo que solicitó al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, nada más llegar a la Moncloa. Y es que, según el inquilino de San Esteban, "hay que pagar a los murcianos lo mismo que se paga al resto de españoles", porque "aquí no se puede ser más o menos importante en función del territorio en el que se vive".
Al hilo, el presidente murciano se preguntado él solo "por qué un cántabro va a ser más importante que un murciano y un catalán cuesta más dinero al Estado que un murciano", “dónde”, se cuestionó, "está la razón de ser de todo ello", “es qué acaso la sanidad, la educación o cualquier otro servicio básico no cuesta en Murcia". Al mencionar al cántabro, olvidó mencionar que en aquella región uniprovincial no se montó nunca una televisión autonómica ni, por tanto, tuvo que cerrarse.
Valcárcel, que aseguró que no hay dinero y hay que estar "buscándolo todos los días debajo de las piedras, sea como sea", y que esto pasa en Murcia, en las comunidades restantes y en la propia España, insistió en que esto es "lo primero que hay que resolver".
Valcárcel reconoció que el destino de la ayuda del Fondo de Liquidez Autonómico es refinanciar la deuda, al tiempo que agradeció que el actual gobierno de España pague a las autonomías para su refinanciación. "Anteriormente se nos autorizaba y teníamos que buscarnos la vida en los mercados libres", lo cual, concluyó, "no deja de ser un gran apoyo a las comunidades autónomas porque, en definitiva, es más positivo que lo que ocurría".
Delfines a porrillo
El presidente regional aseguró que en la Comunidad Autónoma "hay muchos candidatos" a sucederle, "afortunadamente", en caso de que renunciara al cargo como ha hecho su homóloga madrileña, Esperanza Aguirre, porque él ya se preocupó de hacer del PP murciano "un partido con banquillo".
Así, Valcárcel aclaró que "no tiene por qué pasar" en la Región de Murcia lo mismo que en la Comunidad de Madrid, pero que en caso de que renunciara a su cargo, añadió que él se quedará "con la inmensa tranquilidad de que aquí hemos pensado más en la proyección de futuro del Partido Popular".
Además, recordó que en el pasado Congreso regional del PP "se ha movido el banquillo y se ha incrementado". Así, defiende que "hay políticos con capacidad, con trayectoria demostrada, con experiencia sobrada y, al mismo tiempo, con juventud casi envidiable para quien está ya en los 57 años".
Siempre el turrón
Al ser preguntado por la posibilidad de realizar cambios en su Consejo de Gobierno, Valcárcel, amante de tópicos y frases sobadas, dijo que es el "manido debate" sobre si "se comerá o no el turrón algún consejero". Al respecto, aseguró que él cambiaría el Gobierno "pasado mañana" si se dan razones que viera "con nitidez", pero se preguntó "por qué voy a decir hoy que sí", dos días antes, si no ve "razón para cambiar el Gobierno". Finalmente dijo que hoy dice que "no", pero puede llegar la Navidad y alguien "no se ha comido el turrón". Se trata de una posibilidad que justifica porque, "a lo mejor", en el lapsus entre hoy y la Navidad ha visto "razones sobradas para tener que mover ese banquillo".
De todas formas, recordó que ya ha hecho varios cambios en el Gobierno, y defendió que él no es "persona acomodaticia a mantener consejeros años y años. Puede ser que sí, si está dando una respuesta, y puede ser que no si yo interpreto que, en ese momento, ya no hay cometido por parte de ese consejero". Está claro, ¿no?
Bruselas, mon amour
Como presidente del Comité de las Regiones y al ser preguntado por si le gusta Bruselas como destino político, Valcárcel no ocultó que "sí” y que, en estos momentos, él tiene "una mayor responsabilidad en Bruselas" de la que tenía antes, lo que significa "una mayor dedicación".
Respecto a las críticas de la oposición que apuntan a que se pasa más tiempo en Bruselas que en Murcia, Valcárcel defendió con su habitual gracejo que el año tiene 365 días, de los cuales él consume 60 en la capital belga, por lo que "quedan 305 días que pasa en la Región de Murcia, y este año es bisiesto, por lo que habrá que sumar uno más". De todas formas, dijo que "la cuestión no es si voy mucho o poco a Bruselas". De hecho, señaló que "a lo mejor" alguno de los que le critican "va más a Ferraz, sede nacional del PSOE, a recibir consignas del PSOE y de su secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba". El gracejo, que se le desborda.
En este sentido, afirmó que él va a Bruselas a "pelear temas tan importantes como defender la idea de Europa, porque estamos en Europa, y esto de Bruselas no es algo ajeno a nosotros, y no estamos de convidados de piedra". "Ellos somos nosotros, los españoles, los murcianos". Sacando pecho, repitió que "los murcianos tienen ahora un presidente de Comunidad Autónoma que es a su vez presidente del Comité de las Regiones", algo que "ninguna otra comunidad española había tenido". A su juicio, lo importante es que "nosotros somos Europa y tenemos capacidad de decisión".
Además, defendió que allí "se generan políticas que repercuten en beneficio de las regiones, y se generan políticas en las que se debaten presupuestos de cohesión. Es que levantamos hospitales, construimos carreteras y colegios en función de los fondos de cohesión", justificó.
Igualmente, destacó que la Región recibe fondos para la agricultura murciana "porque estamos peleando precisamente en ese Comité de las Regiones para que el Parlamento Europeo, que tanta capacidad de decisión tiene hoy, transmita a la Comisión Europea –que es el Gobierno de Europa– la idoneidad y la necesidad imperiosa de que recibamos esos fondos". Pues ale, machote, a ello.