Estaba yo el otro día pensando en las musarañas –como casi siempre, no se crean–, jugando a los angry birds en el móvil, el sol cayendo a plomo, Rajoy salvando Europa y exigiendo líneas de crédito. Ramón Luis no, estaba trabajando en un plan para el 2020. Otros dos que trabajaban eran Cámara y Cascales, subvencionando (lean regalando) 600.000 euricos de nada a un club de baloncesto, eso sí, embajador de la murcianía católica en el resto de la piel de toro. También en Cartagena, donde están trabajándose a un edil destapador de alcantarillas y se aprestan a hacer una ley para que copaguemos. Y en Polonia-Ucrania, el fútbol. Portugal, Italia, Grecia y Spain. PIGS. Ya sé que no se me ha ocurrido a mí sólo, que incluso anoche en la tve también andaban igual. Y que la I original era la irlandesa. Pero para estas cosas nada como el fútbol para darnos la razón. Si sufrimos y penamos por la inutilidad galopante de nuestros gobernantes, nos mereceremos ganar en fútbol, tenis y fórmula 1. Y en motos. Para que se enteren de que sabios no tenemos ni se les esperan y premios nobeles tardaremos 200 años, pero en deportistas de nivel profesional arrasamos. Esta podría ser una buena solución, convertirnos todos en deportistas profesionales y empezar a dar vueltas al mundo derrotando a todo bicho viviente. Como cuando Felipe II. Pero no sé si en la era del futuro Felipe VII, más cercanos a Uganda y a las islas Salomón que a un país de verdad, como Dios manda, alcanzaríamos muchas medallas. Esto de lo que Dios mande tiene el problema de que hablan otros por él y no hay forma de confirmarlo, claro. Y así nos va. De momento, tenemos bankeros, políticos, alcaldes, presidentes de diputación, jefes de prensa y asesores todos ellos muy profesionales, cobrando sueldos millonarios por llevárselo y primas millonarias por arruinarnos. Como en el juego de los pájaros enfadados, estos irresponsables no paran de pasar niveles uno tras otro, destrozando todo lo que se pone por delante y desahuciando a los cerditos, que somos nosotros. Y los récords se los pasan en mms y tuits y se ríen y están como Dios. Hora es de que nuestros artistas del videojuego, en contentpolis o fuera de ella, le den la vuelta a la tortilla de cerditos. Los cerditos deberíamos salir de los tablachos y escondites donde nos refugiamos y empezar a tirarnos sobre los pajarracos estos que vuelan y defecan sobre nuestras cabezas y economías.
Angry pigs
- sir winston o'boogie
- Pastillas placebo



