Tras una larga temporada sin cubrir acontecimientos periodísticos como fotógrafo, hice mi reentrada en el mitin de Rubalcaba durante las pasadas elecciones, y pude comprobar personalmente lo mucho que han cambiado las cosas para los fotógrafos de prensa y la profesión en general. Ahora te llega un tipo o una tipa que viene de Madrid con el viejo truco de la falsa amabilidad y te coloca en el sitio que pone en su guión y si te descuidas hasta aprieta el disparador por ti con el objeto de que te sientas cómodo mientras te manipula para obtener resultados que presentar al cliente como grandes maestros del marketing. Si a esta situación se le suma que la señal de televisión es única y propia y además el ya conocido “sin preguntas”, obtenemos como resultado el denostado comportamiento de la clase política y el sistema bipartidista que hizo a una parte de los profesionales del periodismo simpatizar con el denominado Movimiento del 15-M y que incluso coincidió en valores con el libro negro del periodismo en España(Editorial Fragua 2011.)
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Durante aquellos felices días del 15-M, en los que una fotografía tomada en Valencia fue proclamada como imagen icónica de lo que estaba sucediendo en España, plasmo, animó y, por qué no decirlo, influyó en el desarrollo de los acontecimientos, además salto a los medios Internacionales, como una gota de agua fresca, en plena y conocida crisis para el foto-reporterismo que ya dura demasiado tiempo.
También en esos días pude ver con perplejidad cómo le achuchaban a los cámaras de televisión (otros 700 euristas jóvenes) que cuando terminaban el turno en el curro se apuntaban a las asambleas de la Glorieta como los demás. Me pareció injusto, pero estimé que aquello era producto del trajín con el que se estaban desarrollando los acontecimientos.
Ahora es cuando me he llevado la sorpresa. El pasado sábado, la asamblea que gestiona el Pabellón Deportivo Zarandona, en el que hay un cartel en la puerta que pone "Local sin humo y sin fotos", de propiedad pública, que estaba abandonado y que con mucha razón han puesto en uso, celebró una jornada de puertas abiertas en las que la prensa no tuvo precisamente facilidades para ejercer su trabajo con absoluta libertad, empezando con restricciones a los gráficos (solo ellos, los propios miembros de la asamblea, tenían autorización para grabar y fotografiar) y la pretensión de censurar a los plumillas en sagrada asamblea los textos redactados, por si la conveniencia o no de su publicación tal y como el periodista lo creyera oportuno.
Desde el asombro que me proporciona escribir esta columna, no consigo adivinar la diferencia que este personal ve entre espacio público y privado, derecho a la información libre y censura, o si, al contrario de lo que proclaman, no son más que aprendices de los que tanto critican, quienes, por cierto, protagonizaron el Mayo del 68 y que por turno generacional ahora nos gobiernan. ¿Recuerdan la pintada tan famosa que proclamaba prohibido prohibir?
Como ejercicio didáctico, ya que aprender es un gran deporte que se debe practicar durante toda la vida, les invito a que vean, y digo vean porque tiene una cámara funcionando todo el día, un centro similar en la ciudad de Berlín, pura luz y taquígrafos máxime cuando encima viven cerca de la temible Merkel con los peligros que eso implica.
arthouse tacheles: oranienburgerstr. 54-56a
10117 berlin
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