Del intradiós de la sesión del último Consejo Interuniversitario no trascendió debidamente el hincapié que hizo el diputado regional del PP Juan Guillamón acerca de uno de los puntos del orden del día que, siquiera por prurito profesional de ingeniero, le atañen. Se ve que al director general de Universidades, Eduardo Osuna, le pareció conveniente ocultar a la prensa –porque a lo mejor no se lo preguntaron– que hubo sus más y sus menos con el informe de seguimiento del máster de Caminos que imparte la UCAM, un informe que se suma a la petición de la mismísima Aneca de que se revoque el título, cuya obtención en la Católica debe ser todo un número, presencial o no. Ahí sí que Guillámón cargó las tintas en defensa del orden público, aunque el acuerdo final sobre ese punto, para no ofender a la jerarquía y seguir mareando la perdiz, fue encargar otro informe, que es lo que procede cuando se quiere dilatar la toma de decisiones. Sin embargo, Guillamón, que se había mostrado comprensivo con los argumentos contrarios a la implantación de Medicina en la UCAM, votó a favor de la Católica por disciplina con la doctrina del partido. O sea, lo que no quieras para ti… Él, como Osuna, debe tener ya la independencia de criterio por los tobillos.




Comentarios
Que pena, que region nos van a dejar, que la conciencia si la tienen, les remuerda por los siglos.
Miserables HDP, miserables
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