Hoy la cosa va de frases populares de nuestra tierra y una cita célebre, que no por antiguas dejan de sorprendernos con la sabiduría que albergan. No me cabe duda alguna de que el lector coincidirá conmigo en esta apreciación.
1. "Menganito es enorme, tiene que dar hostias como panes" mientras que "Fulanito es un chichipán y no tiene media hostia". Todos contentos y con una imagen formada de los sujetos en cuestión, ¿verdad? Entremos en detalle: hostias, lo que son hostias con la mano abierta todos sabemos dar, aunque sean tan dulces como las que unos bebés se propinan peleando por el libro de tela musical, que parece que fuera en los genes, caray. Así, si eventualmente Fulanito y Menganito "jugasen" a darse de hostias (¿jugaste al abejorro alguna vez?), en principio deberíamos coincidir en que sus armas son las mismas, pues se conoce en el lugar que ambos tienen dos brazos con sus reglamentarias manos y que ninguno de los dos sabe otro arte marcial o técnica de defensa que no sea el de la tradicional "hostia de padre". Entonces, ¿por quién apostaría el lector en su portal de apuestas favorito?
Empieza el juego, que es algo especial: uno frente al otro a la reglamentaria distancia de bofetada, fácil de calcular pues los dos miden lo mismo y sus brazos tienen la misma longitud; uno frente al otro con ambos brazos relajados y dispuestos a lanzar una hostia de mano derecha a la señal del árbitro del evento; silbido del cabrero y los brazos montan vuelo con sincronía, alineándose la mano con la propia oreja para trazar un armonioso arco hasta que la palma abierta impacta en la cara del rival. Menganito le da a Fulanito a la vez que Fulanito le toca la cara a Menganito. Un estruendoso "pac" seco se transmite por el aire y… Fulanito acaba esturreado por los suelos mientras Menganito, inmutado, se acaricia una leve rojez en su mejilla izquierda. Casi todos habíamos apostado por Menganito y tocamos a cacahuetes con sal para repartir con los beneficios de la apuesta.
¿Qué pasó aquí? Unos dirán que Menganito es más fuerte que Fulanito y, aunque se acepte como cierto, otros podrán decir que la hostia de uno era mucho más potente que la del otro y tendrán mucha más razón. Wikipedia define fuerza como "todo agente capaz de modificar la cantidad de movimiento de un objeto" mientras que define potencia como "cantidad de trabajo efectuado por una unidad de tiempo". Si para este análisis decimos que trabajo es desplazar un peso, obtenemos que la potencia es la relación de la fuerza por la distancia y el tiempo. Si tenemos en cuenta que el impacto simultáneo de las bofetadas dura exactamente un segundo, se observa que el trabajo efectuado por cada bofetada es totalmente distinto en ese segundo, pues una esturrea a Fulanito que pesa 60 kilos (desplaza ese peso) mientras que la otra apenas desplaza el buen melón de Menganito, que le pesa 6 kilos (desplaza ese peso). Sin entrar en más detalles, es obvio que la potencia de una bofetada es brutalmente mayor que la otra, tanto como comparar los watios (medida de potencia) que podemos desarrollar comiendo un buen pan de campo que con un panecillo sin sal.
2. "No te trae a cuenta", que para hacer eso "te sale más cara la paja que la burra". ¿Nos hacemos una idea? Definimos una situación en la que la consecución de los objetivos no da beneficios suficientes para compensar la inversión, debido al excesivo coste agregado de uno de los recursos utilizados, propiciando que el beneficio sea tan bajo que no dé para vivir más que a la burra, o directamente que se generen pérdidas y al final hasta la burra muera de hambre. Aplicando retórica económica, diríamos que esta situación tiene un mal retorno de inversión o directamente que la actividad genera pérdidas económicas y solo puede seguir con subvenciones. Aplicando términos físicos, podemos decir que el proceso tiene un pobre retorno energético o incluso que es deficitario y solo puede continuar con un subsidio energético. Queda claro, ¿verdad? Es importante porque esta explicación nos permite introducir el concepto de Tasa de Retorno Energético (TRE), un índice que nos informa de cuánta toma realizar un proceso con respecto a la energía que genera, si es que genera alguna.
Y alguno podrá pensar, ¿qué hay de noticiable en esto? Pues mucho, porque como ya debemos tener claro esta crisis es algo más que financiera y de valores, también lo es de recursos, y en las situaciones en los que los recursos escasean, la gestión se vuelve primordial. Ha sido la cesión de responsabilidad que implica la democracia representativa la que ha propiciado la gestión centralizada, interesada y desastrosa que nos ha metido en este fregado. Que nadie dude que perpetuar esa gestión no es la solución a nada. La verdadera solución depende de que la ciudadanía tome partido y para eso hay que saber y no poco. En el futuro cercano usaremos lo trabajado hoy para comprender aún mejor el mundo que nos rodea y las noticias que se difunden. Hoy el lector se irá a la cama con una mejor idea de los que son fuerza, trabajo y potencia, características que definen físicamente cualquier proceso y que en última instancia nos permiten saber si ese proceso es rentable o no gracias a la TRE.
Mientras tanto, querido lector, no dejes de defender una educación pública y de calidad a la que doy gracias por poder escribirte hoy aquí. Un conocido mío y de alguno más lo explica muy bien cuando dice que la ley más importante con diferencia […] es la de la difusión del conocimiento entre el pueblo. No se puede idear otro fundamento seguro para conservar la libertad y la felicidad. [...] Informa a nuestros compatriotas [...] de que el impuesto que se pague con el propósito [de educar] no es más que la milésima parte de lo que se tendrá que pagar a los reyes, sacerdotes y nobles que ascenderán al poder si dejamos al pueblo en ignorancia (Thomas Jefferson).





