
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, justificó ayer ante la cúpula del PP la subida de impuestos realizada por su Ejecutivo en contra de su promesa electoral recalcando que el año pasado España estuvo "a punto del crac" y era necesario una política de mayores ingresos. También señaló que en cuanto pueda bajará los impuestos, con el 2015 como tope.
Así lo expuso Rajoy durante la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP celebrada en Génova, en la que precisamente la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, pidió a Rajoy que aproveche que la UE ha relajado el déficit hasta el 6,3% del PIB para utilizar esa "holgura" en un rebaja del IRPF. Ella misma dijo después a los periodistas que Rajoy comunicó que no será más allá del año 2015, lo que ella interpreta como que no se descarta una bajada en 2014.
La intervención de la expresidenta de la Comunidad de Madrid provocó la inmediata réplica del ministro Cristóbal Montoro, que recordó que cuando el PP ganó las elecciones en 1996, el Ejecutivo de José María Aznar del que la propia Aguirre formó parte, tardó tres años en bajar los impuestos. Según añadió, ahora son los mismos los que están gobernando y mantienen los mismos criterios sobre política fiscal, por lo que acabará bajando los impuestos en cuanto puedan.
Incremento fiscal ante el riesgo de rescate
En su intervención a puerta cerrada, Rajoy subrayó que el Gobierno bajará los impuestos cuando pueda, pero recalcó que la prioridad del año pasado y del presente era evitar la intervención. "Cuando sea posible con el 2015 como tope, los impuestos volverán a la situación anterior, al menos los más importantes", según relató la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal.
Así, Rajoy insistió en que el riesgo de rescate que el año pasado padeció la economía española le obligó a una política de mayores ingresos para ahorrar 22.000 millones de euros: 20.000 procedentes de la reducción del gasto y 2.000 por la subida de impuestos.
Al hilo de este asunto, el responsable de Política Municipal del PP Manuel Cobo, tomó la palabra para aclarar que esa subida de impuestos no ha significado solo 2.000 millones, ya que, si no se hubieran subido se estaría hablando de unos 10.000 millones de ingresos, un dato que el propio Mariano Rajoy corroboró, según informaron a Europa Press fuentes 'populares'.
Sorpresiva propuesta del PSOE
Rajoy indicó que está abierto a acuerdos con los grupos parlamentarios "siempre" que no supongan volver a políticas económicas que no han funcionado. En este punto, dijo que dará la bienvenida a las propuestas encaminadas a crear empleo y crecimiento económico, pero indicó que lo que no se puede permitir es que se solicite a través de pactar medidas "de mayor gasto y de mayor endeudamiento" que van en "la misma dirección" de las políticas económicas que llevaron a España a la actual situación, según resumió Cospedal.
Tras recordar que el PSOE ha votado en contra de importantes reformas del Gobierno en el Parlamento, Rajoy dijo que los socialistas aún tienen posibilidad de demostrar su voluntad de llegar a acuerdos en la negociación para garantizar la sostenibilidad de las pensiones o en la reforma de las administraciones públicas. "Lo que no se puede es hablar de pedir pactos y luego hacer exactamente todo lo contrario, porque se queda en un titular de un día en el periódico o en un papel mojado", advirtió Cospedal.
A renglón seguido, la secretaria general del los 'populares' criticó la propuesta de Pérez Rubalcaba reclamando una fuerte intervención del Estado contra la crisis ya que en su día, dijo, los socialistas criticaron que se pidiera dinero a Europa para sanear la banca.
"Ha sorprendido enormemente que el PSOE ahora pida 40.000 millones cuando antes le parecía mal que se diera 100.000 millones para todo el sistema financiero. Ha supuesto una gran sorpresa en el PP que algo que se criticaba antes para el sistema financiero con carácter general ahora se pida y se pida menos", declaró.
Igualmente, dijo que a su partido le llama "la atención" que Rubalcaba defienda ahora que los trabajadores y empresarios puedan pactar modificar sus condiciones de trabajo para garantizar el empleo cuando, según subrayó, "ese es uno de los fundamentos" de la reforma laboral aprobada por el Ejecutivo. "Y ese aspecto ha sido altamente criticado por el PSOE", dijo, para insistir en que causa "extrañeza" en el PP que "lo que antes han criticado, ahora lo planteen como propuesta".
Después de que el presidente de Extremadura, José Antonio Monago, haya anunciado este lunes una bajada de impuestos, Cospedal no quiso valorar esa decisión alegando que aún no la conocía pero añadió que ella, como presidenta de Castilla-La Mancha, tiene "muy complicado" bajar ahora los impuestos teniendo en cuenta la cifra de déficit con la que se encontró al llegar al Gobierno regional.
Al ser preguntada por las palabras del Rey animando a Rajoy y Rubalcaba a consensuar políticas de empleo, la secretaria general del PP señaló que el Monarca "siempre" ha abogado por el consenso y agregó que es una de sus misiones abogar por eso. También se remitió a las "matizaciones" que ha realizado sobre este asunto la Casa Real, hablando de consenso y no de pactos de Estado.
La “credibilidad” según Cospedal
En una intervención marcada por la economía, el jefe del Ejecutivo recordó a la plana mayor del PP que desde el primer día el objetivo capital de la legislatura fue el crecimiento económico y la creación de empleo, pero señaló que la economía española tenía "unos obstáculos" que había que superar: el elevado déficit, la inflación, el endeudamiento exterior y el saneamiento del sector financiero.
"Hace apenas un año todo el mundo hablaba de la intervención española", dijo Cospedal, que subrayó el hecho de que hoy "nadie" le esté diciendo al Gobierno de España qué medidas tiene que tomar, sino que es un país que "sabe gobernarse a sí mismo" y sabe "realizar sus propios ajustes" para salir de la crisis.
En este punto, Cospedal resaltó que "la credibilidad" que ofrece el Ejecutivo de Rajoy ha hecho que la UE dé "dos años más a España para conseguir los objetivos de déficit", algo que, según recalcó, supone que se ha evitado tener que realizar ajustes por importe de hasta 18.000 millones de euros. "La senda emprendida demuestra que somos un país que hoy genera confianza, donde vuelven las inversiones y donde se han puesto las bases para garantizar crecimiento económico y la futura creación de empleo", subrayó.