
El desempleo de las mujeres en España se ha incrementado más del doble desde que comenzó la crisis económica hace cinco años al pasar del 10,9% al 22,2%, pese a que ha aumentado la tasa de actividad femenina. Así lo asegura UGT en el informe "El empleo de las mujeres en cifras" que ha elaborado con motivo de la conmemoración, el 8 de marzo, del Día Internacional de la Mujer y en el que subraya que España encabeza el aumento del paro en la UE, seguida de Grecia.
El estudio indica que si en un principio la crisis afectó sobre todo a los hombres ahora "tiene cara femenina" a causa de las políticas de recortes que ha aprobado el Ejecutivo en el último año y que "afectan en primera instancia a la igualdad".
Según el sindicato, el aumento del paro, la precariedad, la menor protección social, la contratación a tiempo parcial frente a la de tiempo completo, el empeoramiento de la corresponsabilidad y de la conciliación de la vida familiar y laboral son causa, entre otras medidas, de la reforma laboral.
"Mujeres que están en peor situación que las del resto de Europa, pero que a diferencia de otras crisis y de los obstáculos de un mercado laboral cada vez menos justo e igualitario, están decididas a formar parte del mundo del trabajo y no abandonarlo", asegura UGT.
Mientras que el desempleo femenino ha descendido en Alemania, Bélgica, Austria y Malta, en España se ha duplicado desde que comenzó la crisis económica; de hecho, la cuarta parte de las mujeres europeas en paro es española.
La tasa de paro entre las mujeres supera a la de los hombres –un 25,38% frente a un 24,73% de los hombres en 2012– y aunque parece que las cifras son similares, las diferencias "se disparan" si las tasas de actividad de ambos fueran parecidas. En este sentido, habría casi más dos millones de paradas, que se sumarían a los más de dos millones y medio existentes, con lo que la tasa de paro se incrementaría en casi un 40%.
Desde 2005 a 2012 la tasa de actividad entre las mujeres aumentó casi siete puntos, mientras que la del paro femenino lo hizo en poco más de 13 puntos, lo que significa, apunta UGT, que por cada punto de incremento en la tasa de actividad femenina, se ha elevado casi en dos puntos el desempleo entre las mujeres, al tiempo que la tasa de ocupación de las mujeres se ha reducido en un punto.
Asimismo, el porcentaje de inactividad de las mujeres "es aún elevado" a causa, fundamentalmente, de la atención de responsabilidades familiares.
El 76% de la contratación a tiempo parcial corresponde a las mujeres, de hecho, del total del empleo femenino en 2012, el 24,5% son contratos de este tipo mientras que para los hombres solo alcanza el 6,6%.
Por el contrario, el 93,4% del empleo masculino es a tiempo completo, en tanto que para las mujeres representa el 75,5%.
Para UGT, la crisis y las medidas adoptadas por el Gobierno han provocado el "empeoramiento" de la corresponsabilidad y la conciliación de la vida familiar y laboral y se ha producido un descenso "progresivo" del disfrute de permisos y licencias por maternidad, paternidad y excedencias por cuidado de hijos. Más del 98% de los permisos de maternidad corresponde a los disfrutados exclusivamente por la madre y casi el 94% del total de las excedencias por cuidado de hijos fueron ejercitadas por mujeres. El número de los permisos por paternidad ha descendido de 279.756 en 2008 a 269.715 en 2011.
Como consecuencia de todo ello y "las dificultades que tienen las mujeres para compatibilizar el trabajo familiar y laboral" la edad media para ser madre se sitúa en los 32 años, lo que suele provocar que tengan menos hijos.
Además, solo una quinta parte de las desempleadas perciben una prestación del nivel contributivo: de las 2.670.200 mujeres en paro, a finales de 2012, solo un 21,74% han reunido las condiciones necesarias para recibir la prestación contributiva, frente al 25,83% de los hombres.


Las jornadas son un espacio de encuentro, difusión, sensibilización y reflexión entre profesionales sobre el valor terapéutico de la actuación educativa, entendiendo la medida judicial como “un derecho individual del menor a recibir la ayuda necesaria para su integración, proceso en el que el joven pueda aprender a aprender, reflexionar sobre su vida y cultivar sus capacidades”, indicó el consejero de Presidencia, Manuel Campos.





