Lun22092014

Última actualización01:15:19

 

Back patrimonio > El largo proceso hacia la privatización de la Biblioteca Nacional

El largo proceso hacia la privatización de la Biblioteca Nacional

La Biblioteca Nacional es el organismo encargado del depósito del patrimonio bibliográfico y documental de España. Conserva, reúne y cataloga más de 28 millones de publicaciones desde comienzos del siglo XVIII.

Durante muchos años, el funcionamiento interno de los organismos públicos ha sido materia oscura para la gran mayoría de ciudadanos, y en la época democrática su normativa laboral mayoritariamente desconocida. Sin embargo, la crisis ha puesto de relieve  cómo la externalización del trabajo público no es un hecho coyuntural del momento, sino una tendencia que se ha ido extendiendo a lo largo de los años. Plataformas, organizaciones  y algunos partidos políticos entienden esta externalización como una voluntad de privatizar los servicios públicos.

Si nos centramos en la Biblioteca Nacional, los datos de su memoria del año 2010 son ilustrativos: el 44% de la plantilla de trabajadores no son funcionarios públicos. “Hace 15 años todo el personal era público y hoy en 2013 casi la mitad de los trabajadores depende de empresas privadas”, asegura una trabajadora del organismo.

Cesión ilegal y precariedad laboral

En 2010, Marta Bascuñana, una trabajadora externa de la Biblioteca Nacional que durante siete años desarrolló funciones internacionales y de catalogación propias del personal funcionario, tomó  la decisión de denunciar su situación laboral cuando fue consciente de la situación ilegal en la que se encontraba. Meses después de la denuncia, fue despedida por la propia institución.

En su litigio, el juez de primera instancia falló a favor de la demandante. En la sentencia se recogieron como hechos probados la realización de tareas encomendadas por la Biblioteca Nacional, el acceso a herramientas como Intranet y al correo electrónico de la organización; así como que tanto los permisos como las vacaciones eran establecidas por el propio organismo, a pesar de que ella fue contratada por una empresa externa.

A efectos reales, “mi jefe no era la empresa que me había contratado, sino la Biblioteca Nacional, que actuaba como tal”, cuenta Marta. Ello supone un tráfico de mano de obra –expresamente prohibido por ley en el art. 42.3 del Estatuto de los Trabajadores y en el Real Decreto-Ley  5/2006 de 9 de junio– y una cesión ilegal del trabajador.

Posteriormente, un total de 19 demandas por cesión ilegal fueron presentadas contra la Biblioteca Nacional con resultados judiciales distintos, algunas a favor del demandante en primera instancia, otras rechazadas por el Tribunal Supremo y algunas pendientes. En todas ellas, el servicio de Inspección de Trabajo dio la razón a los demandantes.

Desvío de dinero público

Tras las denuncias de carácter contractual, organizaciones sindicales y plataformas iniciaron un movimiento de denuncia de la precariedad laboral en la que se encuentran muchos trabajadores y el proceso de privatización de la Biblioteca Nacional.

“Millones de euros del presupuesto anual son desviados a empresas privadas cuando nos están diciendo que hay que recortar en salarios de los empleados públicos y hay que ahorrar”, afirma Marta. Más del 40% del dinero público se destina a empresas privadas, del que sólo una parte es percibida por los trabajadores contratados, salarios que no superan en algunos casos los 12.000 euros brutos anuales, con reducción de los servicios de atención al público y en gastos como la calefacción.

La pregunta que se hacen plataformas y sindicatos es: ¿dónde va el resto del dinero? Un dinero que, a su juicio, se podría ahorrar la Biblioteca Nacional ofertando empleo público, con todos los derechos y obligaciones que conlleva, y un ahorro en el gasto.

La Biblioteca Nacional, en su memoria de 2010 y en declaraciones de la propia directora, Ana Santos Aramburu, intenta reducir el número de contratos y mejorar los procesos para reducir la externalización de sus servicios. Por su parte, sindicatos y plataformas informan que desde 2009 no se ha celebrado ninguna oposición y denuncian que se siguen sacando a concurso expedientes millonarios.

A la pregunta de cómo han sido estos años de lucha, Marta contesta: “Han sido años duros donde nos hemos sentido en muchos momentos censurados, pero ahora nadie duda por ejemplo que la sanidad está siendo dañada. Ahora se está produciendo un fenómeno similar con la Biblioteca Nacional, con una fórmula basada en la titularidad pública pero gestionada por empresas privadas”.

Compartir en MenéameCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Escribir un comentario

Los administradores de esta publicación, siempre abiertos a la participación de nuestros lectores, han decidido echarle un ojo previo a los comentarios que se realizan para evitar excesos con las injurias, las calumnias o cualesquiera otras figuras delictivas que pudieran incluirse, producto sin duda de terapias erróneas o úlceras mal curadas. Los amigos de Elpajarito.es sabrán entenderlo.


Código de seguridad
Refescar

elpajarito.es utiliza cookies para mejorar la experiencia de los usuarios, facilitando la navegación por nuestra web. Para saber más sobre el uso que hacemos de las cookies, consulta nuestra Política de Cookies. To find out more about the cookies we use and how to delete them, see our privacy policy.

I accept cookies from this site.

EU Cookie Directive Module Information