El Pozo Murcia 4- F.C. Barcelona 4
El ambientazo en el Palacio de los Deportes de Murcia auguraba un encuentro eléctrico, y así fue. Comenzó el partido de manera vibrante. Con Esquerdinha y Miguelín como baluartes, llevaba la batuta ofensiva El Pozo Murcia, que tenía el balón pero no gozaba de acierto ante Paco Sedano. El Barça no tardó en reaccionar y comenzó un asedio a la portería de Rafa, quien, con un poco de fortuna y su buen saber hacer, consiguió mantener el tipo.

A partir de este momento el partido se convirtió en un tira y afloja, a un ritmo frenético los banquillos no descansaban y se mantuvo un ida y vuelta con numerosas ocasiones para ambos equipos. Tal era la igualdad entre los contendientes que en la primera parte no consiguieron inaugurar el luminoso.
Al comenzar la segunda parte, el Barcelona no perdió el tiempo y un pitado Wilde anotó el primero del partido tras un fallo de Saúl en la salida de balón. El Pozo, llevado en volandas por la grada, tardó apenas un minuto en igualar el marcador con un certero chut de Miguelín, que recordó al que veíamos en Fisiomedia. Con el empate se sucedieron jugadas y paradas de ensueño, los porteros tuvieron oportunidades de lucirse, y lo hicieron. El Pozo gozó de gran fortuna, y es que los asistentes oímos hasta tres veces el sonido del travesaño de la portería de Rafa, que era asediada por Wilde y Fernandao.
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Tras esto, comenzó la remontada de El Pozo con goles de De Bail y un espléndido Miguelín, otra vez. Con el 3-1 los locales desaparecieron del parquet y el FC Barcelona, en apenas cinco minutos, igualó la contienda. Primero fue Javi Rodríguez desde los seis metros, bien pitados por el colegiado, y más tarde Torras, con un disparo ajustado que consiguió batir a Rafa.
A falta de seis minutos para la conclusión del encuentro, Duda decidió jugársela con Grelló de portero jugador. Flaco favor le hizo al Barcelona, que volvió a adelantarse tras una imprecisión de Kike que aprovechó el joven Sergio Lozano. El Palacio enmudeció por un segundo con este gol, pero no cesó en su actividad y durante los escasos minutos restantes se convirtió en una olla a presión que obtuvo su recompensa. En el último aliento, el veterano Kike Boned tiró de galones y demostró por qué sigue en la élite del fútbol sala, anotando un tanto mágico que finiquitó este precioso encuentro.
De esta manera, El Pozo y el Barcelona firmaron el mismo resultado que en la ida, un 4-4 que los mantiene invictos en la liga regular, pero que sitúa al Barcelona Alusport primero por diferencia de goles.




