
Un buen día, un grupo de chavales, sin ninguna experiencia profesional en el mundo audiovisual, decidieron hacer una serie de televisión sobre un barrio marginal. En tono de comedia negra, hablaban sobre los problemas de la juventud en este entorno, aderezado por yonkis, gorrillas, quinquis, prostitutas, camellos, chaperos, frikis, inmigrantes, manguis, y todo tipo de personajes tan esperpénticos como reales. Lo llamaron ‘Malviviendo’.
{jathumbnail off}
Como plataforma de difusión, se aliaron con las nuevas tecnologías y lo colgaron en Youtube. El éxito fue arrollador, obteniendo varios millones de visitas, que siguen subiendo día a día. Tras dos temporadas de diez episodios cada una, David Sainz, protagonista, guionista, director y voz en off de la serie, acudió al ciclo de mesas redondas de ‘Voces’, enmarcadas en el festival SOS 4.8 celebrado en Murcia. Tras contar parte de su experiencia, concedió unos minutos a Elpajarito.es para relatarnos la aventura que se esconde tras este proyecto tan arriesgado como exitoso.
ElPajarito: ¿Cuánto hay de autobiográfico en 'Malviviendo'?
David Sainz: Dentro de lo que cabe… todo. En el equipo somos de distintos lugares de España, pero todos venimos de barrios parecidos al que se refleja en la serie, Los Banderilleros de Sevilla. Conocemos bien esa realidad, lo suficiente como para no dramatizarla o exagerarla; si nos tomamos alguna licencia, sin pasarse, es para que resulte cómico. Cuando empezamos todo esto éramos chavales sin trabajo esperando una oportunidad, pasando un poco de hambre, un poco de frío, pero con un sueño común. Un sueño que se llevó adelante.
E.P: ¿Os han dicho alguna vez que con esto motiváis a la gente?
D.S: Sí, alguna vez nos han dicho que gracias a ‘Malviviendo’ han empezado a llevar a cabo ideas que no se atrevían a hacer por falta de medios o supuesta inexperiencia. Eso nos gusta mucho; haber servido para que otros, como nosotros, se hayan atrevido a dar el paso, que creo que es lo que hace falta.
E.P: ¿No tienes miedo de que, al igual que Borja Pérez [de la serie Que vida más triste] acabar convertido en tu propio personaje?
D.S: Pues… la verdad es que [suspira], dentro de lo que cabe, yo me parezco bastante al Negro [personaje al que interpreta]. De pequeño, a mí también me llamaban así. ‘El Negro’ no me da miedo, porque realmente hay mucho de mí en él, y no me parece mala gente. Si me pasara como a Santiago Segura, que le dicen Torrente, eso sí sería una putada, porque es un cabrón y un cerdo; pero ‘El Negro’ es un tío que me cae bien.
E.P: Recientemente habéis vendido los derechos a la cadena TNT. ¿Aspirábais a llegar a la TV nacional?
D.S: Cuando vimos el éxito de la serie, al segundo o tercer capítulo, pensamos que podía ser posible. Quizás alguna televisión moderna y arriesgada apostase por nosotros. De hecho, hablamos con muchas, desde Telecinco a Antena 3; hasta con Fox, pero nunca obtuvimos un trato que nos pareciera bien. Ni a nivel económico ni de abuso de derechos. Después de esto, nos vinimos un poco abajo, y pensamos que 'Malviviendo' se iba a quedar en Interntet, sin tampoco demasiado problema; es la casa donde nació, creció, y donde, quizás, debería morir. Pero hemos tenido suerte con TNT; es de puta madre salir en la tele, y más en un canal que nos gusta tanto.
E.P: Antes de esto… ¿habíais conseguido, al menos, malvivir de lo que daba la serie?
D.S: Pues no. Hasta la segunda temporada, nunca sacamos el dinero suficiente para comer y pagar el alquiler. Tuvimos que currar por las noches en empresas de trabajo temporal, haciendo inventario o cargando muebles en un hotel. Por el día, grabábamos gracias al dinero que nos daban nuestros seguidores en la plataforma Adopta a Mateo, por Paypal.
E.P: En vuestra obra hay multitud de referencias a otras series y películas. ¿Se podría decir que, al igual que Quentin Tarantino, lo que sabéis de cine lo aprendísteis en un videoclub?
D.S: En mi caso, no en un videoclub, porque no tengo mucho dinero; pero sí en Internet y en los libros; soy bastante autodidacta. Cuando acabé el bachiller, me fui de mi casa y me puse a trabajar. Anduve un poco perdido hasta que me hice con una cámara de vídeo. Entonces descubrí que era eso lo que realmente me gustaba; inventarme historias, y luego verlas hechas realidad.
E.P: No sé si sabes que la apología del consumo de drogas está penada en el Código Penal. ¿No tenéis miedo de que, con la cantidad de porros que fumáis en la serie, acabéis en los tribunales?
D.S: En un juicio yo podría defender que nosotros no hacemos apología de la droga. Nosotros fumamos… [se sonríe y rectifica], los personajes de la serie fuman, y otros incluso se inyectan, toman otro tipo de drogas; pero todos los personajes de ‘Malviviendo’ son perdedores de mierda. No creo que la gente quiera parecerse a un yonki terminal, o a un tío que no tiene trabajo, tiene que aparcar coches y robar las sobras de comida de las mesas donde la gente ya se ha ido.
E.P: Pero sí defendéis las aplicaciones terapéuticas de la marihuana.
D.S. Claro. Canna, que es el único patrocinador que realmente ha confiado en nosotros, es una empresa holandesa de fertilizante para marihuana. Una de las cláusulas del contrato de patrocinio es que fuésemos a grabar una clínica de marihuana terapéutica en Israel.
E.P: ¿Del grupo de actores principales… alguno habíais actuado antes?
D.S: Algunos de los secundarios sí son actores de teatro. También están pegando bocados en las esquinas para conseguir trabajo. Pero el grueso de los personajes del barrio, incluidos los cuatro protagonistas, no lo somos, ni tampoco pretendemos serlo. Nosotros actuamos porque nos dio vergüenza llamar a actores y no poder pagarles. Por eso surgió todo, y por eso soy yo ‘El Negro’, y no otro chaval.
E.P: ¿Tenéis pensado hacer una tercera temporada?
D.S: Todo depende de si conseguimos financiación. Lo que no podemos hacer es arriesgarnos a quedarnos sin dinero a mitad de temporada, como nos pasó en la segunda; o volviendo a no pagar a los actores, aunque sea, no lo merecido, pero algo.
E.P: Entonces no es un no definitivo.
D.S: A nosotros nos encantaría seguir con la serie porque nos divierte, nos ha dado todo lo que tenemos, y la queremos como una hija. Pero también nos mata un año entero, nos lo quita todo, y no nos da beneficios.
E.P: ¿Estáis trabajando en algún otro proyecto?
D.S: El Canal Sur de Andalucía nos acaba de aceptar el piloto de una serie llamada 'Flaman'. Va de un quinqui de 20 años que descubre que tiene superpoderes, y un amigo friki de clase le ayuda a convertirse en un superhéroe como los clásicos.



