
Los hermanos Muñoz Calvo, más conocidos como Estopa, son buena gente; eso no lo niega nadie. No solo tienen esa reputación, bien merecida, entre sus seguidores; también entre sus compañeros de trabajo. Yo fui uno de ellos, y tuve el placer de montarles el escenario unas cuantas veces, cuando trabajaba de pipaen mis tiempos universitarios. Jamás vi a unos técnicos que hablaran tan bien de los artistas a los que siguen en las frenéticas giras.
{jathumbnail off}
Cualquiera podría pensar que, tras haber vendido más de cuatro millones de discos, publicar siete trabajos, conquistar Latinoamérica a golpe de guitarra, y cosechar una buena ristra de premios, a estos chicos que se criaron en el bar de su padre, y que trabajaban en una fábrica de coches antes de que la fama los asaltara, se les podría haber subido el éxito a la cabeza. Ni mucho menos. Más allá de las poses de cara a la galería, David y José son auténticos; la misma simpatía que derrochan encima de los escenarios, o ante las cámaras de televisión, es la que gastan día a día con su gente.
Aunque son oriundos de Cornellá (Barcelona), su primer concierto lo dieron en la ciudad de Murcia. Por eso consideran a esta tierra su talismán, y reconocen estar encantados siempre que vuelven. El próximo sábado 12 de mayo estarán en la Plaza de Toros para presentarnos su nuevo trabajo, ‘Estopa 2.0’, y recordarnos algunos de los temas que ya forman parte de la banda sonora de nuestra vida.
ElPajarito: El disco se llama Estopa 2.0 ¿El nombre hace alusión a que no paráis de reinventaros?
José: Le pusimos ese nombre porque vimos que, en este trabajo, había una progresión más evolucionada de la que solemos tener entre disco y disco. Es como una actualización.
EP: Tenéis fama de buena gente. ¿Será cierto que el éxito no se os ha subido a la cabeza?
J: Intentamos hacerlo lo más normal posible. Nos lo tomamos como un negocio familiar, como si fuera un bar, donde los camareros tienen que ser simpáticos. Nos hemos criado así, y vamos con la sonrisa antes de decir “hola, buenas tardes”. Es algo que va predeterminado.
EP: En pocos meses vuestro último trabajo ha sido doble disco de platino. ¿Cómo se consigue esto, con toda la piratería y la crisis que corre en estos tiempos?
J: Es para darse con un canto en los dientes. La crisis musical ya venía antes que la económica, que la ha agudizado todavía más. La industria está fatal, porque cada año se van vendiendo menos discos que en el anterior. Esto es un problema aún mayor para los grupos nuevos.
E.P: ¿Tan mal lo tienen los grupos que quieran empezar?
J: La gente va a seguir haciendo música, solo que en vez de grabarla en un estudio, lo tendrán que hacer en sus propias casas, o en sus habitaciones. Esto también alentará la creación autodidacta de cada uno.
E.P: A la hora de componer las letras de vuestras canciones… ¿alguna vez caéis en la autocensura?
J: Sí, claro. Hay gente que puede pensar que es impuesto por la discográfica, pero qué va; la discográfica quiere caña. Es por nosotros mismos, y por nuestras familias.
E.P: Os he oído decir que un concierto es algo onírico, y que al día siguiente se recuerda como un sueño…
J: Esto nos pasaba un poco más al principio, cuando hacíamos giras con muchos conciertos. Cada noche un escenario, una ciudad, una fiesta. No es que ahora no nos peguemos nuestras fiestas, cuando toca; pero no es lo mismo.
E.P: Volvéis dentro de poco a Latinoamérica. Tengo entendido que allí os quieren mucho, pero que no entienden algunas expresiones, como “calorro”.
J: Si las expresiones cambian de barrio a barrio, o de una parte de España a otra, imagínate cuando cruzas el Atlántico. Por ejemplo, allí ‘coger’ significa mantener relaciones sexuales, por lo que hay que tener mucho cuidado con lo que se dice.
E.P: Ahora que ya estáis consagrados, que vuestros ídolos de juventud como Joaquín Sabina os invitan a sus casas… ¿Qué os queda por hacer en la vida?
J: A nivel profesional, hacer una gira por Europa o Asia. Más que nada, por vivir la experiencia.
E.P: ¿Qué sentís cada vez que volvéis a Murcia, la tierra que os vio nacer artísticamente?
J: Para nosotros es nuestra tierra talismán. Además, nos han dicho que este fin de semana va a hacer muy buen clima. Para nosotros, ‘la calor’ es nuestra mejor aliada, porque con el frío, el sonido se hace más agudo, brillante y chillón. El calor hace al sonido más agradable y amable; se canta mejor.



